Lourdes Grobet nace en la ciudad de México el 25 de julio de 1940.

Egresada de Artes Plásticas de la Universidad Iberoamericana, México  y de las carreras de Diseño Gráfico y Fotografía de Cardiff College of Art y Derby College for Higher Education, Inglaterra. Realidad Virtual en el Centro Multimedia del FONCA, México. 

Lourdes Grobet  lleva  más de 40 años dedicada a la fotografía, fue miembro del Consejo Mexicano de Fotografía y del grupo Proceso Pentágono.

Ha participado como conferencista magistral en el Derby College for Higher Education. Ponente  en una convención  anual de la Sociedad  para la Educación Fotográfica en San Diego California, en Yale University Gallery y Stanford University en California, Centro Cultural en San Jose California,  así como maestra y conductora  de talleres en Columbia College de Chicago, Visualidad Avanzada, diplomado para la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Azcapotzalco. Coloquio Beyond Boundaries,  Sanford University California.

La sumadora

Caja de madera de 30X 30 X 50 cms. con poemas de mujeres de los paises de las ancestras que conformaron mi ser.

BULGARIA

Blaga Dimitrova 1922 – 2003

Ars Poética
Crea cada uno de tus poemas como si fuera el último.
En este siglo saturado de estroncio,
lleno de terrorismo,
en el que todo ha echado a volar con velocidad supersónica
la muerte viene aún más rápida.
Manda cada una de tus palabras
como si fuera la última carta antes de la ejecución,
como un mensaje en el muro de la prisión.
No tienes derecho a mentir,
ni el derecho a los juegos infantiles.
Simplemente no tienes tiempo para corregir tus errores.
Escribe cada uno de tus poemas,
lacónicos y despiadados,
con sangre, como una despedida. 

Siembra a ciegas 
Arrojadas de ninguna parte 
por la mismísima mano vacía del Universo,
semillas de laboratorio, 
esparcidas y abandonadas a su suerte, 
o peor todavía, 
bajo permanente control, 
nos precipitamos
y precipitamos 
cada vez más aceleradamente,
más unidireccional, 
más vertical, 
cada vez más y más 
hacia la Tierra,
hasta sembrarnos en ella.

¿Y qué brotará ?

BULGARIA

Zhivka Balbadzhieva 1947

 

fragmento

 

Sobrevivimos, sobrevivimos, siempre sólo sobrevivimos Sobrevivimos a los bizantinos.
Sobrevivimos a los otomanos.
Sobrevivimos a los rusos.
A los fascistas, a los comunistas.

Sobreviviremos a los nuestros,
a los ajenos, a los vuestros.
Dolor con labios apretados de cal y añil sin sombra.
Sobrevivimos, sobrevivimos, sobrevivimos.

Precedente histórico
milagro de los milagros

¿A qué más fuerzas -oscuras y luminosas-
no subsistimos?
Supervivientes, supervivientes, supervivientes: ni vivos, ni muertos.

Silabea la luna roma:
¡Ni muertos! Ni muertos siquiera
para albergar esperanza de resucitar.

 

BÉLGICA

Marguerite Yourcenar 1903 – 1987

Erótico

Tú la avispa y yo la rosa;
Tú el mar, yo la escollera;
En la creciente radiosa
Tú el Fénix, yo la hoguera.
Tú el Narciso y yo la fuente,
En mis ojos tú brillando;
Tú el río y yo el puente;
Yo la onda en mí nadando.
Y tú el sol y la sal
Y en los labios el caudal
Del rumor meciendo el juego.
Yo el pájaro y el cielo
Azul cruzando su vuelo,
Como el alma atiza el fuego.

Fuegos

Lo mismo ocurre con un perro, con una pantera o con una cigarra. Leda decía: “Ya no soy libre para suicidarme
desde que me he comprado un cisne”.

La muerte es un sacramento del que sólo son dignos los más puros: muchos hombres se deshacen,
pero pocos hombres mueren.

No puede construirse una felicidad sino sobre los cimientos de una desesperación. Creo que voy a ponerme a construir.

Que no se acuse a nadie de mi vida.

No soporté bien la felicidad. Falta de costumbre. En tus brazos, lo único que yo podía hacer era morir.

Existe un plan general para el universo. Sólo salimos en los momentos sublimes.

En el avión, cerca de ti, ya no le tengo miedo al peligro. Uno sólo muere cuando está solo.

Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad.

ESPAÑA – ANDALUCIA

Concha Méndez 1898 – 1986

 

La Pescadora

No quiero la pipa curva, ni tu pañuelo bordado, ni las rosas los domingos ni el cestillo con pescado.

Y, marcharé de este puerto hacia otro puerto distante para que decir no puedas: ¡La pescadora es mi amante!

Automóvil

Automóvil Una cantata de bocina. Gusano de luz por la calle sombría Los ojos relucientes bajo la noche fría.

Reptil de la ciudad que raudo se desliza.

Muerte

No vengas, Muerte todavía

No vengas

No vengas Muerte todavía

que aún tengo que tejer la larga escala que ha de subirme allá donde deseo;

debo cumplir mi dharma,

hacer, hacer, hacer las cosas que aquí debo.

Porque tengo una deuda

para conmigo misma.

Vine para algo más que para pasar como sombra.

Dentro de mí una luz quiere salir afuera.

No vengas todavía, dale tiempo a mi tiempo.